domingo, 20 de julio de 2008

Expedición etnográfica a la antigua...

La excursión del miércoles me recordó, a la perfección, por qué chingaos decidí estudiar antropología. Junto con R, hice una larga y lodosa excursión a una ranchería de Barra de la Cruz, paraje devastado por la ola de depresiones tropicales que azotaron el istmo y la costa. Atravesamos ríos, ruinas de platanales, remedos de arenas movedizas y kilómetro tras kilómetro de lodo, barro y estiercol - descalzos, porque ya tenía consistencia de kola-loca traga chanclas- hasta llegar a casa de doña Lupe, la curandera ciega que organizaba (¿organiza?) el tráfico de huevo en la Barra. La entrevista estuvo buenísima, sigo desmenuzándola y encontrando cosas nuevas para entender con la ayuda de Marx y Leff. Fue una inyección de energía, buenísima, y de nuevo estoy pilas para meterle energía a la investigación.

1 comentario:

onå dijo...

eii guapa, felicidades por tu blog*

experiencial, sintético, bien escrito, con personalidad e interesante...oh right, más de lo que aspiran la mayoría de los blogs. :P

salud y abrazos para tí y los cangrejos.